Voluntariado
El Voluntariado se convirtió en
pilar esencial para el funcionamiento de la Institución,
cada uno tiene signado un rol, días y horarios
conformando una red solidaria que hacen de la actividad un verdadero
espacio de contención, alegría, y dinamismo.
El Voluntario aporta a la Fundación lo
mejor de si, sus conocimientos, sus ganas de colaborar y provocar un
impacto positivo en los demás.
El Voluntario recibe de la Fundación
capacitación adecuada, aprende códigos
específicos de la actividad, la posibilidad de participar en
un ámbito diferente, conocer terapias no convencionales,
además de permitirle desarrollar trabajos de
investigación, pasantías, tesis.
El Voluntariado está abierto para todas las personas que estén
interesados en ser parte de un equipo de trabajo en la
fundación.
Actualmente nuestro Voluntariado está conformado por un
espectro tan amplio, que va desde profesionales, estudiantes de los
últimos años de las carreras
humanísticas terciarias y universitarias, hermanos de
pacientes y los propios pacientes, que destinan parte de su tiempo para
ayudar a las
personas con discapacidad, dándose un intercambio que
favorece la integración y el desarrollo de valores humanos
digno de destacar.
SER
VOLUNTARIO
(testimonios):
….en definitiva me sirve para saber que solo con la
teoría no basta, acá hay que
poner el cuerpo y el
corazón.
… acá uno se
despierta,…aprendés
que mas allá de los diagnósticos todos somos
únicos y diferentes y que los lineamientos de trabajo lo
pensamos en función de eso.
En lo personal ser voluntaria de la fundación me
ayudó a ver un lado mío que no
conocía, el de “la paciencia”.
Además el poder hacer amigos, relacionarme con gente que voy
aprendiendo a querer, te ayuda a “ser más
persona”, entonces te volvés a casa con el
corazón cubierto de “caricias”.
Aprendí de “Todo”…
…, aprendiendo además a
“comprometerme”,…
…la teoría nos dice muchas cosas y la
confrontación con la realidad muchas veces nos dice otra, en
definitiva creo que hay que articular ambas pero por sobre todo vale la
“creatividad y el poder
ESTAR”……me refiero a poner el Cuerpo,
¿si?
Me fui dando cuenta de la importancia de la familia, aunque pensaba que
lo sabía, pero vivirlo es otra cosa. Como te vas dando
cuenta que aquellas familias que más se involucran,
colaboran, hacen que sus hijos se sientan más estimulados, y
el hecho de tenerlas ahí te permite interactuar
ayudándolas desde lo que cada uno puede hacer, a superar o
por lo menos acompañar las situaciones difíciles
que se les presentan.
Es maravilloso ver en la fundación los caballos, esos seres
especiales que ESTAN, que acompañan el proceso, que sin
darse cuenta son los recursos pedagógicos o
terapéuticos importantes donde las personas especiales se
sienten felices, se ríen y juegan…
…algo que rescato de todo esto es que va mas allá
de un proceso terapéutico, se despiertan sensaciones,
miradas, enojos, idas y vueltas haciendo del ambiente un verdadero
espacio de trabajo, de juego de aprendizaje, digno para todos.
El espacio de trabajo con los jóvenes en la
fundación te da otra dimensión de trabajo
pedagógico, porque el lugar ya es diferente a los
convencionales de las escuelas o centros pedagógicos, es
abierto, entonces te conectas con el joven con los elementos naturales
mas allá de los recursos didácticos
tradicionales, tocamos las hojas de los árboles, acariciamos
lo troncos, nos estiramos ajuntar chauchas de algarrobo desde arriba
del caballo, trabajamos esquema corporal moviéndonos al
ritmo del caballo sentimos latir su corazón, a
ver……me encanta trabajar con lo que es palpable y
desafiante. Este es una actividad que te moviliza y te pone en
acción con todo.