Antecedentes,
historia de la equinoterapia
El hechicero
cumplía varias funciones, una de ellas era lograr la cura de
enfermedades. Hipócrates (460-377 AC), padre de la
Medicina, en su libro “Las Dietas”, aconsejaba la
equitación para “regenerar la salud y preservar el
cuerpo humano de muchas dolencias y sobre todo en el tratamiento del
insomnio”. “La equitación practicada al
aire libre hacen que los músculos mejoren su tono”.
Galeno (130 AC - 199 DC), consolidador y divulgador de los
conocimientos de la medicina occidental, médico del
Emperador Marco Aurelio. Recomendaba la práctica de la
equitación como una manera de que Marco se
desempeñara con mayor rapidez.
Fueron los precursores en utilizar la técnica de la
mecanoterapia, ciencia que utiliza movimientos mecánicos con
fines correctores, y se utilizaba el caballo con fines
terapéuticos, especialmente para tratar enfermedades
incurables.
Galileo (130–199 DC), Merkurialis (1569), en su obra
“El Arte de la Gimnasia”, menciona una
observación hecha por Galeno: “La
equitación no solo ejercita el cuerpo, sino
también los sentidos”.
El médico personal de la emperatriz María Teresa
de Austria, que pertenecía a la primera escuela de medicina
de Viena, afirmaba que las fibras musculares se tornaban menos
excitables, practicando este deporte, razón por la cual
disminuían los episodios de hipocondría y de
histeria.
Charles Castel (1734) creador de la cadena vibratoria, y Samuel
Quelmalz (1697-1758), son los primeros en investigar los movimientos
tridimensionales del dorso del caballo.
Médico de Leipzig, Alemania, inventó en 1747, una
máquina, demostrando como el problema del movimiento y los
ejercicios físicos eran encarados por los médicos
de la época. Esta máquina, era una especie de
grúa que imitaba de la mejor manera posible los efectos
inducidos por el movimiento ecuestre.
En su obra “La salud a través de la
equitación”, encontramos por primera vez una
referencia al movimiento tridimensional del dorso del caballo.
Joseph Tissot (1782), basado en la obra antes mencionada, a
través de la gimnasia médica introducen la
rehabilitación de cirugías a través de
las respuestas benéficas que produce el movimiento al paso
del caballo.
En el año 1901 en Inglaterra, en el Hospital
Ortopédico de Owestry comenzó a realizar las
primeras aplicaciones de Equinoterapia (terapia a través del
caballo) dentro del contexto hospitalario.
Liz Hartel, que a los 16 años fue afectada de poliomielitis
al punto de no poder por mucho tiempo trasladarse a no ser en sillas de
ruedas y luego con muletas. Practicaba equitación antes de
contraer la enfermedad, y contrariando a todos, continuó
practicándola y ocho años después, en
las Olimpíadas de 1952 fue premiada con la medalla de plata
en adiestramiento, compitiendo con los mejores jinetes del mundo.
El público solo percibió su estado cuando
bajó del caballo para subir al podio y tuvo que valerse de
dos bastones canadienses.
Esta hazaña fue repetida en las Olimpíadas de
Melbourne, en 1956.
Estos acontecimientos fueron despertando curiosidad a la comunidad
médica, continuando las investigaciones por los
programas de actividades ecuestres como medio terapéutico,
tanto, que en el año 1954 aparecía en Noruega el
primer equipo interdisciplinario formado por una fisioterapeuta, un
psicólogo e instructor de equitación.
En 1956 fue creada la primera estructura asociativa en Inglaterra.
En Francia, la reeducación ecuestre nació en 1965
como mencionan De Lubersac y La Llieri en la introducción a
su manual titulado “La reeducación a
través de la Equitación” (1973), si
bien en 1963 ésta ya fue utilizada empíricamente
por Killilea en su libro “A Karen con amor”.
En 1965 la Equinoterapia se tornó materia
didáctica universitaria, Salpentier, en París, en
1972 fue hecha la defensa de la primera tesis del doctorado en medicina
sobre Reeducación Ecuestre en la Universidad de
París, en Val-de-Marne, Dra. Collete Picart Trintelin.
De Europa, a Brasil, México, Estados Unidos, lugares donde
se sigue investigando y profundizando sobre la actividad que es
aplicada para el tratamiento de diversos tipos de discapacidades tales
como parálisis cerebral, esclerosis múltiple,
autismo, síndrome de down, distrofia muscular, traumas
cerebrales, anorexia, bulimia, hipertensión arterial,
enfermedades cardíacas, sordos mudos, ciegos,
depresión, angustias, ansiedad, síndrome de
soledad.
Es a partir de estos estudios e investigaciones que se puede corroborar
que existen varias concepciones, de acuerdo con los orígenes
de diferentes países sobre el término.
Según la Asociación de Actividades Ecuestres para
Discapacitados en Buenos Aires*1, la Equinoterapia se aplica
en varios programas de acuerdo con las necesidades y objetivos que se
deseen alcanzar.
Uno de ellos está orientado a las actividades
Pedagógicas, otro a las Actividades Deportivo-Recreativo y
el último a lo Terapéutico.
En los dos primeros a los sujetos que lo practican se les llama
alumnos-jinetes.
En el último, de acuerdo también con la
integración de profesionales al área ecuestre y
de los objetivos terapéuticos que se persigan, se les llama
pacientes-jinetes. Kalbermaten, (presidenta de esta
Asociación en el Curso de Capacitación
Profesional en Equitación para discapacitados, julio del
año 2002), realizó aportes significativos para
llevar a cabo esta actividad.
En la Argentina, estas técnicas se introducen hace
aproximadamente 10 años no obstante su difusión
es lenta, ya que para llevar a cabo actividades de este tipo se
necesitan de recursos económicos para la compra de caballos
adiestrados para el trabajo con alumnos discapacitados, y por otro lado
de personal especializado no solo en equitación sino con
experiencia profesional en discapacidad, implicando para el docente a
cargo de esta actividad un tiempo especial para adiestramiento del
animal y revisión permanente de la práctica.
Se puede decir entonces, que varias investigaciones en el campo de la
psicología se han realizado con el fin de certificar la
importancia de utilizar el caballo para mejorar las condiciones
emocionales de las personas, porque el hecho físico de
montar el caballo rompe con el aislamiento del enfermo y lo pone en
igual de condiciones que un jinete no discapacitado.
Conceptualizaciones específicas de la Equinoterapia y su
implicancia en los ámbitos pedagógicos,
terapéuticos, recreativos:
El niño y/o joven tiene que: aceptar, interactuar
con un ser vivo, trabajar en equipo, por lo tanto a partir de esa
relación el sujeto empieza a desarrollar confianza,
autonomía, comunicación, entre otras.
Ahora bien, desde el punto de vista social se favorece la
integración del niño o joven con su familia, dado
que los padres tienen la posibilidad de participar, colaborar, sentirse
parte de un grupo y conectarse con los soportes sanos del psiquismo,
manifestando en todo momento situaciones de placer.
Desde el punto de vista fisiológico de acuerdo a registros
obtenidos por la North American Riding for the Handicap Asociation y el
National Center for the Equine Facilite Teraphy, por medio del uso de
radiografías, electromiografías y transferencias
del movimiento tambaleante del caballo al paciente-alumno mediante
películas científicas, se detecta que el
movimiento rítmico y continuo del paso del caballo permite
al cerebro a través de la médula, registrar
músculos y órganos enviando
estímulos-señales a éstos, para que se
inicie el proceso de estimulación neuro-muscular.
En este proceso de neuro-transmisión de la sinapsis de la
neurona se promueven la generación de procesos mentales,
liberándose endorfinas, que al ser liberados producen
sensación de placer.
Este mecanismo es importante ya que mientras el sujeto esta realizando
la actividad arriba del caballo, disfrutando del medio natural su
sistema nervioso central esta trabajando en las condiciones mencionadas.
La investigación es un proceso importante para sumar
conocimiento y de ésta manera comprobar las
hipótesis sobre la
importancia o no de la equinoterapia en la aplicación para
diferentes personas con
discapacidad.
La Fundación de Equinoterapia San Luis está
llevando a cabo investigaciones en personas con autismo, a
través de concepciones teóricas
cognitivas-conductuales. Se realiza con la elaboración de
planes de intervención educativa utilizando
métodos operativos en el campo de la educación.